Revista Manni Group: todo sobre el mundo de la construcción en seco

Cubiertas verdes para mejorar el bienestar y la eficiencia energética

Las zonas habitadas se enriquecen constantemente con nuevos edificios. Esto conlleva una serie de consecuencias negativas para los individuos y la comunidad, que la tecnología está tratando de frenar. Entre las soluciones que están ganando terreno, también en España, se encuentran las cubiertas verdes.

 

Cubiertas verdes para nuevos ecosistemas urbanos

Los denominados sistemas GreenROOF de Isopan conjuntamente con Daku son zonas verdes habilitadas sobre las cubiertas de los edificios, ya tengan un uso residencial o productivo/comercial. Se trata de ecosistemas urbanos que responden a múltiples necesidades, cuya solución es cada vez más urgente. La sustracción de terrenos para la construcción de centros urbanos más extensos y densos ha generado una pérdida drástica de zonas verdes en las ciudades. Una de las consecuencias más evidentes, ahora también a la vista de todos en España, es la escasa capacidad del terreno para retener agua. Esto podría tener efectos complejos en el caso de lluvias excepcionalmente fuertes o chaparrones.

 

Las cubiertas verdes y la gestión del agua de lluvia

En ciudades en las que el suelo se hace impermeable por la cementación, el agua que no se filtra y no se retiene en el suelo, por lo que fluye por la superficie provocando la escorrentía urbana. Asimismo, cuando la cantidad de agua precipitada excede los límites de capacidad de las alcantarillas, esta se ve obligada a permanecer en la superficie, generándose el citado fenómeno de la escorrentía. Con frecuencia, la velocidad a la que fluyen estas aguas pluviales hace que las masas de agua recogidas se desborden y extiendan la contaminación de los metales pesados y partículas que se encuentran en el asfalto.

Además, hay que añadir que cuando el cemento sustituye al verde, también se reduce la capacidad de producir oxígeno y retener el polvo contaminante, una acción muy importante realizada por las plantas.

La evidencia de estos problemas ha llevado a la investigación y el desarrollo de soluciones técnicas que podrían corregir la disminución de las zonas verdes.

La aplicación de cubiertas verdes combina la necesidad de gestionar el agua de lluvia con el bienestar generado por la vista de un paisaje natural; combina la reducción de la escorrentía urbana con la necesidad de una construcción sostenible.

Además, dependiendo de sus características, el simple ajardinamiento de las azoteas de los edificios ya constituye una cubierta verde.

 

 

Cubiertas verdes extensivas e intensivas

Existen dos tipos de cubierta verde. Por un lado, el ajardinamiento extensivo produce cubiertas verdes no transitables, pero que requieren un mantenimiento mínimo, una aportación de agua limitada y una vegetación de poca altura. Por otro lado, el ajardinamiento intensivo crea verdaderos jardines, cuya accesibilidad es un requisito fundamental para realizar el mantenimiento necesario. La variedad de plantas y la facilidad de uso de estas cubiertas ajardinadas hacen que el edificio adquiera una nueva dimensión.

 

IMPERMEABILIZACIÓN

La vegetación sobre la cubierta se ve afectada por la impermeabilización en dos aspectos.

Por una parte, la cubierta plana, que es la más adecuada para las cubiertas verdes, requiere una cuidadosa impermeabilización. Constituye el aspecto más importante de este tipo de solución, que se puede resolver utilizando materiales adecuados y prestando especial atención a las uniones y puntos críticos durante la instalación.

Al mismo tiempo, la cubierta verde protege los elementos de impermeabilización existentes sobre las azoteas de los edificios, protegiéndolos de la radiación solar y de la acción de los agentes atmosféricos.

 

AISLAMIENTO TÉRMICO Y ACÚSTICO

Con la instalación de una cubierta verde se obtiene una importante ventaja en el aislamiento, tanto térmico como acústico. La sucesión de las diferentes capas (drenante, impermeabilizante y vegetal) colocadas sobre el forjado convencional o sobre la cubierta ligera a base de paneles sándwich, permiten reducir la temperatura de la cubierta, que es la parte más expuesta a la radiación solar.

La cubierta verde también produce un mayor desfase del flujo térmico respecto a otros tipos de cubierta. Además, la amortiguación de las vibraciones en la superficie vegetal y la absorción acústica que proporcionan de manera natural las plantas reducen el ruido ambiental.

 

IMPACTO AMBIENTAL

Dentro del entorno urbano, la presencia de vegetación constituye un método eficaz para mitigar el efecto de la isla de calor, un fenómeno microclimático que implica un aumento de la temperatura en las zonas más urbanizadas y provoca, en consecuencia, un mayor consumo en refrigeración.

 

RETENCIÓN DE AGUA

La capacidad de retener el agua que tienen las diversas capas que componen la cubierta verde ha hecho que esta solución se extienda por todo el mundo.

El cambio climático y la urbanización han provocado que los fenómenos meteorológicos extremos sean cada vez más frecuentes y peligrosos. Las cubiertas verdes son una de las formas más eficaces para contrarrestar estos problemas. Reducen la cantidad de agua que se libera y ralentiza su emisión, lo cual permite superar el momento de máxima escorrentía de agua en el caso de los chaparrones, que generalmente tienen una duración corta. Gracias también a esta lenta liberación, su capacidad de retención aumenta de manera significativa para subsistir de manera autónoma durante largos periodos sin lluvia.

 

ANTICONTAMINACIÓN

La vegetación presente en las cubiertas reduce la contaminación del aire, al igual que ocurre a nivel del suelo, porque las plantas capturan el dióxido de carbono y las partículas en suspensión.

 

CREACIÓN DE NUEVOS ESPACIOS

Los espacios que generan aquellas cubiertas verdes que resultan ser transitables se pueden aprovechar y se les puede dar usos interesantes y valiosos. En esos lugares donde el espacio disponible en el suelo es reducido, la utilización de las cubiertas para crear zonas de encuentro social se convierte en una oportunidad irrenunciable que ofrece, al mismo tiempo, nuevas posibilidades de expresión arquitectónica.

 

MÁS VALOR PARA LOS EDIFICIOS

Ajardinar las cubiertas, no solo tiene un importante impacto estético en los edificios, sino que también incrementa su valor comercial. Tal y como hemos visto, contribuye a mejorar la eficiencia energética o el bienestar de las personas que habitan en esos inmuebles; aspectos cada vez más apreciados en el mercado. Gracias a sus innumerables ventajas y a las posibilidades que ofrecen, ahora también están ganando terreno en España.