Revista Manni Group: todo sobre el mundo de la construcción en seco

Los beneficios de la construcción industrializada

La construcción industrializada se está convirtiendo en uno de los fenómenos más importantes dentro del sector, ya que trabaja para que todos los procesos en el desarrollo de un proyecto sean automatizados a través de técnicas innovadoras que fabrican los módulos de un edificio en un taller para después transportarlos a la ubicación en la que se encuentra la edificación. Esto aporta numerosos beneficios:

 

  • El hecho de que los distintos módulos que conforman un edificio se realicen en un taller permite un control total de la obra y mejora los resultados, permitiendo prefabricar estructuras más ligeras, con grandes niveles de aislamiento y que pueden llegar hasta las 20 plantas de altura. 

  • Se reduce el tiempo y ejecución en obra, ya que la fabricación de los componentes en un taller especializado crea un efecto de cadena de montaje que acelera el proceso y el montaje de las piezas es fácil y rápido. El hecho de que el plazo de ejecución se reduzca permite una dirección y gestión estratégica mucho más ágil.

  • El tipo de construcción posee un bajo impacto ambiental gracias a que la fabricación separada de las piezas permite la reducción del consumo de agua, electricidad, los impactos acústicos y visuales. También contribuye a que se reduzcan al máximo los residuos y los que se generan se pueden reutilizar.

  • La metodología BIM permite un control colaborativo total de los procesos de construcción, desde su concepción hasta su ejecución, permitiendo flexibilidad durante la investigación del uso de los diferentes materiales.

  • Existen menos riesgos laborales, ya que gran parte del proceso se desarrolla en un entorno mucho más controlado, aportando mayor seguridad y confort para los trabajadores. Además, se abre la posibilidad de que haya más mujeres trabajando en el sector.

  • A nivel económico, la construcción industrializada puede ofrecer costes mucho más estudiados, controlables, previsibles y estables, y plazos de ejecución mucho más cortos.

  • Se pueden ofrecer productos personalizados con un gran abanico de posibilidades. Aprovechando la tecnología disponible, se puede conseguir un producto único diseñado a medida.

  • Cabe señalar que la construcción industrializada es una tendencia muy interesante para los hoteles, ya se persigue la “experiencializacion”, es decir, crear experiencias distintas para el cliente cada vez que visite el hotel. Y esto sólo es posible con métodos industrializados que permitan remodelar las habitaciones de una forma fácil usando elementos removibles.

 

Los tiempos en los que vivimos precipitan los cambios y hay que adaptarse y facilitar nuevos sistemas y procesos que contemplen nuevas soluciones más limpias, sostenibles, rápidas, menos complejas, de menor riesgo y más tecnológicas. Se presentan muchos retos de cara al futuro, pero lo que está claro es que la innovación y la construcción industrializada son el camino. Solo así el sector podrá evolucionar.